Fantasmas donde no los hay

Un grupo de personas estaba homenajeando a una persona que no se lo merecía cuando un grupo de descerebrados decidió que aquello era sólo una provocación intolerable. El resultado es de ocho muertos, entre monstruitos y simpatizantes y un clima de alarma popular en el que no faltan agoreros que predicen horribles pogromos contra los transhumanos de aquí en adelante. No hay duda que el asesinato de esas ocho personas es un hecho desagradable y condenable, pero de ahí a convertir a los monstruitos en víctimas de una persecución sistemática y organizada hay un paso muy grande. Paso que algunos dan alegremente con el fin de proteger a sus amiguitos los raros.

El grupo que ha reivindicado la autoría de los hechos, los Centinelas Europeos, era desconocido para el gran público y por lo que sabemos puede tratarse de una banda juvenil con serios problemas de adaptación social. Sin embargo prestos han saltado los progres a acusar a esta extraña “entidad” de conexiones con el Partido Tradicionalista, que según los cerebros preclaros e izquierdosos sería el titiritero que mueve los hilos de los Centinelas. Como teoría de la conspiración es como poco interesante, el único problema es que no hay pruebas que la sustenten, así que me temo que por muy buen argumento para una novela que se hayan imaginado algunos la realidad es mucho más prosaica.

En estos casos hay que dejar actuar a la policía que, recordemos, sigue siendo una de las más eficientes del mundo. No me cabe ninguna duda de que en breve descubriremos que los supuestos nuevos creadores de la Solución Final son unos chavales descastados sobre los que debe caer el peso de la ley por sus crímenes, pero distarán mucho de ser unos maquiavelos con ganas de desestabilizar la sociedad europea (o al menos a los monstruitos que en ella viven). Todo lo demás, es jugar a guionista de Bollywood.

A todo monstruito le llega su San Martín

Por si no se han enterado (y eso que ha salido en todos los medios audiovisuales y escritos, a pesar de la “trascendencia” de la noticia, pero ya se sabe, la proverbial falta de material mínimamente interesante en verano) el patriarca de todos los monstruitos, el primus inter pares, el millonario y playboy australiano James McCrea ha muerto en su mansión de Perth. A pesar de haber hecho una fortuna vendiendo tablas de surf y ropa a juego (algo perfectamente respetable y es más, hasta encomiable) todo el mundo le recordará por ser el primer transhumano.

Hace unos veinte años McCrea tuvo la “genial” idea de querer respirar debajo del agua. Un ser humano normal hubies, simplemente, terminado por desecharla, pero el bueno de McCrea no era un humano normal (o al menos su psique) y lo que es peor, tenía dinero de sobra para gastar en tan loca empresa. Ni corto ni perezoso comenzó a financiar investigaciones de dudosa ética con el fin último de lograr un aparato respiratorio que le permitiese convertirse en un ser anfibio. Cinco años y varias decenas de millones de euros después McCrea se mostró al mundo con sus nuevas branquias.

Sin embargo, y a pesar de lo poco que me gusta utilizar proverbios católicos, en el pecado llevó la penitencia. Si bien es cierto que James McCrea podía permanecer en el agua durante mucho tiempo (y tras otro par de intervenciones, incluso ver y orientarse como un escualo cualquiera) su cuerpo comenzó a rechazar los órganos extraños. Hoy esto es mucho más raro, puesto que por suerte o por desgracia la tecnología ha aumentado en la barbaridad en esto de los monstruitos, pero McCrea y los locos que le siguieron tuvieron que hacer frente a todas las consecuencias de sus actos.

Obligado a tomar inmunodepresores el resto de su vida, McCrea murió finalmente ayer, de algo tan prosaico como una pulmonía. Curioso final para el primer “más que humano”, como ellos creen ser. La “encantadora” Laura González ha declarado envuelta en lágrimas desde su retiro vacacional en Sicilia que ha muerto el “padre de la transhumanidad, un hombre que cambió el mundo”. Por una vez estoy de acuerdo con ella. Lo cambió para mal. Tanta paz se lleve como la que no nos deja a nosotros.

La forma más rápida de viajar y de perder tu alma

La revista Nature ha publicado hoy el revolucionario “paper” de los profesores Meyer y Seoane, los cuales lograron hace menos de un mes teletransportar cuánticamente una bacteria una distancia de 10 metros en el interior de su laboratorio de la universidad alemana de Gotinga. El mundo científico no se ha visto demasiado sorprendido, puesto que este avance formaba parte de las previsiones de la mayoría de físicos teóricos del mundo para los que pasar de teletransportar macromoléculas a seres vivos (aunque los más puristas recordarán que virus ya han formado parte del selecto grupo de viajeros instantáneos) sólo es una cuestión de tamaño. Sin embargo las implicaciones éticas y filosóficas van mucho más allá.

Para el que no lo sepa el teletransporte cuántico se basa en la indistinguibilidad de ciertas partículas elementales, o lo que es lo mismo, dos electrones con exactamente las mismas propiedades son imposibles de diferenciar y por tanto el mismo. Por lo tanto al situar en otro punto del espacio las partículas de las que está compuesta la bacteria en cuestión se produce un doble idéntico, en la práctica, aparece la misma bacteria en un lugar diferente. El problema, claro, es si esas cosas tan etéreas como la conciencia o el alma se transfieren completamente en el proceso de “teletransporte” y, por supuesto, qué se debe hacer con el original que permanece en tierra mientras la copia ha sido teletransportada.

Aunque sobre la segunda cuestión pueda hablarse largo y tendido, sobre la primera, como se suele decir, doctores tiene la Iglesia. Y por supuesto estos no han hecho más que poner el grito en el cielo. Los acólitos de Juan Pablo III han decidido que el teletransporte cuántico no puede servir como vehículo para el transporte del alma humana y por tanto cualquier ser así trasladado es ajeno a la voluntad de Dios y por tanto blasfemo e inmoral. La vieja guardia del Partido Democristiano (y no pocos Tradicionalistas) han aceptado con entusiasmo esta declaración y ya han pedido la comparecencia de Jukko Heikkonen, ministro de Industria, Ciencia y Tecnología, al que pedirán una explicación detallada sobre el destino del dinero dedicado la investigación de la Unión Europea. Dado que los monstruitos, entre otros, se ven muy beneficiados de estos fondos, dudo mucho que el señor Heikkonen haga mucho más que dar capotazos ante las preguntas. Y todo esto por una simple bacteria, amigos. Frente a los problemas que nos aquejan nos dedicamos a teorizar sobre la conciencia de un ser unicelular.

En cualquier caso, lectores, he de decir que en el caso de que el proceso (hoy imposible por cuestiones de computación) pudiese utilizarse en humanos, yo sería el primero en prestarme. Uno está cansado de esos interminables viajes que hoy en día, han perdido todo su romanticismo. Tanto sedante para aguantar los viajes en avión supersónico no puede ser bueno, qué quieren que les diga.

100 días bien empleados

Han pasado los famosos 100 días de cortesía que se da cualquier gobierno antes de comenzar a criticar desaforadamente los errores que comete para el señor Ferdinand Bush y hay que reconocer que en esos 100 días este cronista no encuentra muchos motivos para no prolongar la redonda fecha. Bush ha actuado con la celeridad y calma debida para tratar de sacar a la República de Texas del marasmo caótico en el que se encuentran los antaño pujantes Estados Unidos de América.

La primera decisión es más bien cosmética aunque no exenta de significado. En tres meses tendrá lugar un referendum previo al constituyente en el cual se someterá al escrutinio público el cambio de capitalidad del estado de Austin a San Antonio. Aunque Austin fue la última capital de la primera encarnación de la República de Texas y la única capital que ha tenido en el tiempo que ha formado parte de los Estados Unidos, San Antonio y su famoso Alamo parece un símbolo más poderoso para los tiempos actuales que la ciudad más roja de toda Texas (y mucho más cómoda para Bush, que perdió por un margen de 10 puntos en la futura ex-capital de acuerdo a los sondeos, el único lugar en el que tal hecho se produjo).

Este quizá sea el cambio más vistoso, aunque no es ni mucho menos el más importante. Este puesto tiene el honor de ocuparlo la Ley de Excepción Económica, que trata de paliar los gravísimos problemas que afronta el nuevo estado en materia económica. En dicha ley se contempla la creación de 200 nuevos pozos petrolíferos para explotar las reservas de crudo del subsuelo del país, así como el descenso de los tipos impositivos para la industria. Como contrapartida a este extremo se ha tenido que descender el gasto educativo, así como los programas de protección social a los “desfavorecidos” (eufemismo empleado por los progres para referirse a los chicanos que viven de la caridad en los suburbios de las principales ciudades texanas) en lo que Bush ha denominado ”a cada cual lo que se merece”.

Junto a estos aparecen nuevas leyes para tratar de regularizar la seguridad (los famosos Rangers de Texas serán convenientemente ampliados y modernizados para convertirse en los principales garantes de la ley en el interior del estado) y las fronteras, con el fin de prevenir nuevas avalanchas de espaldas mojadas que tanto daño hicieron en el pasado a la economía de los Estados Unidos.

Estos primeros ejemplos servirán sin duda para tratar de desatascar la compleja situación en la que se encuentra el primer presidente texano (primer presidente electo) desde 1845. Personalmente creo que son pasos en la dirección correcta, aunque como siempre, sólo el tiempo dará o quitará razones.

El acabóse

La tovarich Colescu ya no oculta sus verdaderas intenciones, algo que hasta ahora era lo único que podíamos agradecerla. En la manifestación del Primero de Mayo celebrada en Berlín ha decidido leer un discurso sin desperdicio en el que afirma que “las continuas provocaciones de la extrema derecha europea, amparadas por los partidos conservadores que les jalean, no van a quedar sin respuesta. Nadie puede ni debe permitir que se rían de uno en la cara, no impunemente. Yo os digo, compañeros y compañeras, que aquellos que levantan la mano contra los proletarios verán como su golpe se devuelve multiplicado por 100″.

Bonito, ¿verdad? Nada de ampulosa retórica leninista que pretenda revestir de una pátina ideológica lo que no es más que una actitud antidemocrática. Básicamente ha dicho en tres frases algo que se puede resumir en una: “van a tener guerra, la quieran o no”. ¿Se imaginan que hubiesen sido los Tradicionalistas los que enviasen el mensaje en lugar de los destinatarios? Probablemente nuestro insigne líder Van Exel hubiese puesto el grito en el cielo, ante la grave amenaza que supone para la estabilidad política una declaración como esa. Pero no, como son sus amiguitos NeoComunistas, probablemente sólo iremos un par de azotes flojitos de cara a la galería.

Habrá quien contemporice, pero no seré yo el que lo haga. En el clima actual una declaración como esa es una invitación a la violencia desmedida. Sólo espero que el golpe que supuestamente deben devolver por cien revierta a ellos convertido en un quinientos millones, tantos como habitantes de la Unión Europea, tantos como ciudadanos consecuentes espero que habiten el mismo país que yo.

Aunque el bárbaro se vista de seda…

La ciudad de Mashhad lleva más de dos días sin luz, después del ataque relámpago de los Cruzados de Cristo que destruyó la central de energía solar que proporcionaba energía a la ciudad de los mártires y los pueblos de un radio de 500 km en torno a ella. Una ciudad civilizada habría afrontado el problema con estoicismo y tranquilidad. Por eso allí la policía tiene tomadas las calles después de la primera noche de saqueos y disturbios.

No debe extrañar a nadie normal y consecuente (es decir, a todo el que no sea un rojiguay que piensa que todo lo que no sea occidental es por definición bueno) que un pueblo oprimido como el de la República Democrática de Persia reaccione así en una situación tan delicada como esa. Es más, entra dentro de lo comprensible, sin luz la eficiencia de los guardianes del dogma se reduce tanto que es posible ejercer el derecho a la disidencia que está vetado con pena de vida en una “república” tan “democrática” como la de Persia.

Quizá sea una de las acciones de los Cruzados más extrañas (sin mediar ninguna fecha señalada de por medio, provocando daños materiales en lugar de humanos…) y a la vez más efectivas, tanto desde el punto de vista “militar” como el “ideológico”. Atacando una de las mayores fuentes de producción de energía del régimen islamista han colapsado una de sus ciudades más importantes y demostrado que a pesar de todos los adornos, los persas no han abandonado su verdadera esencia: la barbarie frente a la civilización. No puedo aplaudirles, porque no dejan de ser terroristas, pero creo que esta vez los Cruzados han dado en el blanco.

La puntilla

Ya ascienden a cerca de 5000 los muertos que ha dejado el terremoto que sacudió la costa oeste de Estados Unidos, muy especialmente la zona de la bahía de San Francisco. El seísmo, que alcanzó los 7,6 grados de la escala de Richter, produjo fracturas en la carreteras, el derrumbe de una sección del famoso Puente de la Bahía. La rotura de las cañerías de gas y otras conducciones contribuyó a que se declarasen numerosos incendios en distintos barrios de las ciudades de Oakland y San Francisco. Además del terremoto principal se han producido numerosas réplicas, siendo la más potente de 6,3 grados.

Aunque muchos de los edificios más emblemáticos de la zona (como el famoso Transamerica Pyramid) han resisitido sin problemas debido a su construcción la mayor parte de las construcciones no han sufrido la misma suerte. En una zona que ya se ha visto sacudida por terremotos cuando la recesión no la había sacudido con la virulencia con la que lo hace ahora, el temblor ha causado estragos.

Este luctuoso suceso es la puntilla para California en particular y los Estados Unidos en general, que aparte de contemplar como su desmembramiento es cada día más patente y el nivel de vida retrocede hasta extremos no vistos desde los años 50 debe afrontar una catástrofe natural que excede con mucho su capacidad actual de respuesta.

Es triste comprobar como la mala suerte se ceba con quien está pasando una mala (una peor podría decirse) racha, con aquellos que en estos momentos necesitarían algo de aliento en lugar de más zancadillas. Esperemos que la comunidad internacional, y muy especialmente Europa, se vuelque con el antiguo aliado que tantas veces sacó nuestras castañas del fuego. Es lo mínimo que podemos hacer, eso y esperar que aunque todo indique lo contrario, esto no sea la puntilla que remate a un país agonizante.

No todo vale en el amor y la guerra

Dos de los miembros más destacados de los Cruzados de Cristo han sido detenidos hoy cerca de Teherán, en la República Democrática de Persia, supuestamente tras la confesión no coaccionada (sí, casi seguro) de Najwa Gibran, una de las dos detenidas por los atentados del 11 de marzo de este año en Abu Dhabi. No ha pasado ni un mes desde la sangrienta masacre y los engranajes que activaron la fatídica maquinaria comienzan a saltar uno a uno. Puede que los métodos empleados disten mucho de ser los más éticos, al menos desde el punto de vista de nosotros los civilizados, supongo que los bárbaros pensarán que cualquier línea debe ser cruzada, pero no se puede negar que no son efectivos.

Más allá de lo que piense o deje de pensar de los “gobiernos” (dictaduras más o menos camufladas como todos sabemos) de la zona, no puedo negar que su actuación está siguiendo en general la dirección adecuada. Lo que se debe hacer ante casos como este es golpear duramente la línea de flotación del enemigo, decapitar a la serpiente y después ir recogiendo los trozos restantes. Está claro que siempre se escapará algún indeseable entre los dedos, pero por lo menos se conseguirá primero mandar un mensaje de inflexibilidad y después recuperar la iniciativa perdida. Reformar un operativo como el que tenían los Cruzados de Cristo en la zona va a costar mucho a Wallace y los suyos.

Mi duda está en las ganas que tendrán los países de la zona en hacer las cosas de forma legal, sin acudir a métodos represivos propios de tiempos oscuros (que en Oriente Medio no se han aclarado). Dudo mucho que para unas fuerzas de seguridad acostumbradas a ejercer la violencia sin oposición sea fácil (incluso sea posible) aceptar las reglas del juego que se deben cumplir. Si no lo hacen, y en mi opinión no lo están haciendo, no merecen ser sino declaradas terroristas también, puesto que utilizan los mismos métodos que aquellos contra los que supuestamente combaten. Todos sabemos que en la guerra no todo vale, por mucho refrán que queramos poner como excusa. Espero que dentro de “todos” se encuentre el bando de los supuestamente bueno. Me temo, sin embargo, que ellos forman un grupo aparte.

Pactar con el diablo

Laura González, la monstruito en jefe, ha tenido hoy su enésima salida de pata banco, al ofrecer a Julián Jiménez, ex-alcalde de Valencia, no solo el carnet de militancia, sino la posibilidad de ser el cabeza de lista en la ciudad que hasta hace dos días gobernaba. Algo peculiar proviniendo de alguien que no hace tanto definió a su compatriota como “cavernícola intransigente que cree seguir viviendo en los tiempos del colonialismo, cuando el que no pensaba como uno era un bárbaro que había que civilizar con el fuego y la cruz”.

No sorprende, no al menos a este cronista, este cambio de actitud por parte de la principal dirigente del Partido Transhumano. Los monstruitos se han caracterizado, al menos políticamente (y también estéticamente), por su gusto por una pirotecnia vacía de contenido real. La mayor parte de sus propuestas (ley Wilhem aparte, que ni siquiera fue idea suya) son descabelladas y completamente irrealizables, pensadas para epatar al público, no para mejorar la sociedad en la que viven (o al menos “mejorarla” en el sentido que ellos pretenden). Es más, no les duelen prendas en pactar con sus supuestas bestias (como ha sucedido en Gante con los liberales, o sin ir más lejos hoy) si eso les proporciona una cuota de poder. Un ejemplo de consecuencia política.

¿En qué quedará la propuesta de González? En nada, como siempre. Ni Jiménez querrá unirse a ellos (salvo en el sentido físico, si me permiten el chiste) ni los monstruitos en el fondo quieren tener a alguien como él a bordo. Solo se trata de pura y simple publicidad. El problema es que tanto fuego artificial sin nada detrás está empezando a deslumbrar a aquellos lo suficientemente ilusos como para seguir buscando su quimera. Lástima, de verdad. Me duele cuando veo como engañan a alguien.

Bienvenido Mr Cyborg

Normalmente soy el primero en apoyar los nuevos avances que mejoran nuestra existencia, pero hay ciertas cosas que simplemente me repelen. Me refiero a cuando trasteamos con nosotros mismos, cuando desviamos nuestro genoma para convertirnos en monstruitos o cuando directamente renunciamos a nuestro cuerpo porque no nos gusta.

Ojo, no digo que esto último haya pasado ya, pero pasará, seguro. La cuestión es que en Japón se ha producido hoy el primer transplante cerebral “exitoso” (teniendo en cuenta que el paciente solo lleva vivo un día no puedo evitar entrecomillarlo, el tiempo dará y quitará razones) desde un cuerpo humano a uno completamente postizo, realizado en fibra de carbono y otros polímeros. El cerebro nadará en una solución salina situada en la “cavidad estomacal” desde la que controlará todas las funciones propias de un organismo normal.

La experiencia en sí debe ser sumamente alienante y completamente antinatural, y como lleva la literatura y el cine advirtiendo desde hace años, susceptible de acabar mal de miles de maneras, pero no habrá quien vea en ella una forma de escape a las limitaciones de su propio cuerpo. Al fin y al cabo nuestra sociedad está llena de acomplejados que no solo se someten a complicadas operaciones de cirugía estética, sino que llegan a variar su propio genotipo para alcanzar alguna especie de quimera. Y en lugar de tratar de ayudarlos en su locura los jaleamos y les dejamos montar partidos políticos para defender los intereses de la “nueva raza” de transhumanos.

No me malinterpreten, me encantaría que el señor Kentaro (que así se llama el paciente sometido al primer transplante) sobreviva sin problemas a la operación. Incluso estoy seguro de que este avance puede salvar incontables vidas. El problema es que entre los hombres hay muchos que creen que es mejor no serlo Y los usos que le den esas personas no sólo no serán los correctos, serán preocupantes. Y eso es lo que me aterra: nunca debemos subestimar la capacidad humana para pervertir los más luminosos avances del progreso.